El 30 de julio de 1981, en el cine Ambassador —cuando aún existían aquellos palacios plebeyos en la calle Lavalle, uno casi al lado del otro—, se estrenó “Tiempo de revancha” de Adolfo Aristarain.
En ellas es claro el interés del realizador en la relación entre padres e hijos como motor de sus historias. A inicios de la década de 1980, en una de sus primeras películas, Tiempo de revancha, se ...
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